Juan Mont Puchades

 

                                                                                               

 

Aquí tenéis otro heredero de la profesión. Mi padre tenia una pequeña empresa de construcción y pese a sus esfuerzos por alejarme del sector del ladrillo un verano empecé a trabajar con él, yo por la curiosidad de probar la profesión y mi padre con la firme convicción de  que al finalizar el verano se me habría ido la idea de formar parte de la plantilla. Para ello eligió bien los trabajos, podéis imaginaros, mi compañera inseparable durante diez horas al día fue la hormigonera. El resultado fue distinto, me gusto la profesión, continué trabajando y ampliando estudios relacionados con la construcción.
El anuncio de un periódico en el que solicitaban docentes de construcción para cursos de formación ocupacional despertó mi interés por la docencia. Tiempo después inicie mi  andadura por los programas de ETCOTE.
  Actualmente estoy en una escuela taller y continuo con la pequeña empresa de mi padre. Todo esto me deja poco tiempo para practicar  mi deporte favorito, el alpinismo. Así que para solucionar el problema realizo trabajos verticales, combinando el trabajo de albañilería con las técnicas de alpinismo.  

 


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