Juan Rivas


Poco a poco me he ido encontrando en situaciones que me han llamado poderosamente la atención, por ejemplo hace pocos días estaba sentado al lado de un colega de oficio y de escuelas taller y comentando algo acerca de enfoscados él puso en duda la necesidad del paleteado o proyectado del mortero contra la pared diciéndome que según que pared no era necesario.

A mi eso me extraño sobretodo oyéndoselo a un albañil. Y mas aún porque no supo decirme a que casos se refería.

En otras ocasiones, y con compañeros del oficio, hablo del calibre de la arena, de los fratases de madera o del apretado de la masa contra el paramento o simplemente de  en que momento hay que usar la llana, pero tengo la sensación de que estoy hablando en otro idioma.

 El poder del cemento gris es grande, hay que reconocerlo, ¿pero tanto como para que haga olvidar parte del oficio?.....Si, también hay que reconocérselo.

 La verdad es que a mis alumnos no les parece extraño que les hable de la cal como aglomerante ni que usen fratases de plástico o de madera comúnmente. Pero a mis colegas les suena muy raro que les hable de cal, de hecho me miran como si estuviera fuera de onda o que me hubiera quedado colgado en un mundo ya pretérito.

Es así la cosa, tal que venciendo la pereza y afrontando el esfuerzo me he propuesto  hablar aquí de algo que conozco y que he aplicado en la práctica con muy  buenos resultados y que tan gratos han sido los aspectos de las paredes cuando quedaron acabadas.

 ¿Y de que voy a hablar?

Pues naturalmente de la cal, pero no solo de ella sino también de los áridos, llámense arenas, de las herramientas adecuadas y también de la forma de llevarlo a la práctica o ejecutarlo.

 Mi buen compañero y amigo, Roberto Villalvilla , ha sido uno de mis mejores “escuchadores” en estos últimos años y tengo que agradecerle que haya prestado tanto interés a las largas tabarras que le he dado con el asunto de la cal. Y como no , Enrique , al que creo que le he despertado un poquito de interés sobre este humilde aglomerante.

 Y ya de paso, también quiero acordarme en estas paginas de Francisco Azconegui, Paco, por lo que me ha enseñado y por muchas conversaciones mas, y naturalmente de Mónica, con sus arriccios, sinopias  y verdaccios.

Como veis no lo hago con un gran orden, porque ,lo mismo los agradecimientos deberían ir al final, o al principio, no lo se. Pero que mas da si en realidad aun no he entrado en materia realmente y esto solo es una especie de preámbulo. Aunque ya advierto que cierto desorden habrá, por lo menos ante mis ojos.

 Un preámbulo para mis colegas en el oficio para decirles que el mundo no se limita al cemento gris sino que hay algo mas y ese algo mas es la cal y sus técnicas de aplicación, que no le son exclusivas, que también se pueden aplicar en el caso de trabajar con morteros a base cemento, y que no se olviden de cómo se tienen que hacer las cosas y que aunque el dinero es muy poderoso a veces merece la pena practicar el arte de la albañilería.