Los muros trabajan bien a compresión, es decir, las piezas que
los forman tienden a juntarse al recibir la carga. Cuando los muros
se ven sometidos a las acciones que separan sus piezas (tracciones),
surgen problemas de fisuración y rotura. Gracias al armado de los
muros de fábrica podemos conseguir soportar adecuadamente estas
acciones tan desfavorables.
El armado de muros de Termoarcilla evitan la fisuración de los
mismos, así como en otras situaciones que vamos a describir a
continuación. Para aumentar la resistencia de un muro de fábrica
podemos armarlo de las siguientes formas:
1. Empleo de armadura horizontal en el tendel de mortero.
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| Armadura de tendel |
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2. Refuerzo mediante un zuncho perimetral de hormigón
empleando la pieza de dintel de
Termoarcilla (U).
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| Refuerzo con pieza de dintel |
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3. Refuerzo con pilares embebidos en la fábrica.
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Pilar de hormigón embebido
en muro Termoarcilla |
El armado de los muros de Termoarcilla puede hacerse en
horizontal y en vertical, aunque
normalmente se utiliza la armadura horizontal, embebida en los
tendeles de mortero, por
ser una solución constructiva más rápida y sencilla.
El mortero empleado en la fábrica armada será al menos del tipo
M-10 (resistencia
característica 100 kp/cm2= 10 MPa), ya que se requiere una
resistencia mínima para
conseguir la adherencia entre el mortero y la armadura, y así poder
transmitir los esfuerzos
adecuadamente.
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